Tratamiento del Insomnio

El insomnio es un trastorno del sueño en el que la persona tiene dificultad para dormirse, mantenerse dormida, despertar demasiado temprano o siente que su sueño no fue reparador, aun cuando tuvo oportunidad de dormir.

Puede manifestarse con cansancio durante el día, irritabilidad, ansiedad, dificultad para concentrarse, problemas de memoria, bajo rendimiento o preocupación constante por no poder dormir.

Las causas más comunes incluyen estrés, preocupaciones, malos hábitos de sueño, cambios de horario, uso de pantallas antes de dormir, consumo de cafeína o alcohol, algunos medicamentos, dolor, enfermedades, ansiedad o depresión. 

Se considera más preocupante cuando ocurre varias noches por semana, dura semanas o meses, o afecta el funcionamiento diario. Para el insomnio crónico, la terapia cognitivo-conductual para insomnio suele recomendarse como tratamiento inicial; los medicamentos deben valorarse con personal médico. 

Tratamiento

El insomnio se trata identificando primero la causa probable y corrigiendo hábitos, pensamientos o condiciones que mantienen el problema. En general, el tratamiento se organiza así:

1. Medidas básicas de sueño

Conviene empezar con el cambio de hábitos constantes (horarios, alimentación, pantallas etc...).

2. Atender la causa

El insomnio puede estar relacionado con estrés, ansiedad, depresión, dolor, medicamentos, enfermedades, apnea del sueño, cambios de horario, puede ser agudo o crónico, y el insomnio agudo suele relacionarse con estrés laboral, familiar o eventos traumáticos.

Por eso, si hay dolor, ronquidos fuertes, pausas al respirar, ansiedad intensa, depresión, consumo de sustancias o medicamentos que alteran el sueño, debe valorarse la causa de fondo.

3. Terapia psicológica para insomnio

Para el insomnio persistente, una de las mejores opciones es la terapia cognitivo-conductual para insomnio, conocida como TCC-I o CBT-I,  cuando los cambios de hábitos no bastan, el médico puede recomendar terapia cognitivo-conductual, medicamentos o ambos. 

Esta terapia ayuda a modificar conductas y pensamientos que mantienen el insomnio. Puede incluir control de estímulos, restricción del tiempo en cama, técnicas de relajación, manejo de preocupaciones e higiene del sueño. Se considera una alternativa eficaz frente a depender solamente de pastillas para dormir.

4. Medicamentos, solo con valoración médica

Los medicamentos para dormir pueden utilizarse en algunos casos, pero no deben tomarse por cuenta propia ni combinarse con alcohol u otros sedantes, los medicamentos para dormir deben usarse con cuidado, no suspenderse de golpe sin indicación y evitarse con alcohol.

En general, se reservan para situaciones específicas, por tiempo limitado o como apoyo mientras se corrige la causa principal. Los medicamentos para dormir no generan un sueño genuino.

5. Cuándo acudir a consulta

Conviene buscar atención médica o psicológica si el insomnio:

  • dura más de tres semanas;
  • ocurre varias noches por semana;
  • afecta el trabajo, concentración, memoria o estado de ánimo;
  • se acompaña de ansiedad, depresión o ataques de pánico;
  • hay ronquidos fuertes o pausas al respirar;
  • hay consumo de alcohol, estimulantes o medicamentos para dormir;
  • existe somnolencia intensa durante el día.


En términos prácticos: primero se ordenan hábitos y rutina, después se revisan causas físicas o emocionales, y si persiste, la terapia psicológica suele ser el tratamiento más recomendable antes de depender de medicamentos.